Archivos de Octubre 2009

que-susto.jpg

Un orologio fermatosi alle undici

 

I don’t wanna read —

about it

 

13102009

imagen028.jpg

G R A C I A S (j.j.folco)

Es esta una noche particularmente importante, cargada de sentido y significado porque el proyecto que hoy se cierra con la presentación de Las irregulares viene parido de un profundo sentido ético y político. Y porque nada verdaderamente importante se alcanza en soledad, quiero comenzar agradeciendo y recordando. Sé que esto suele ser pesado pero prefiero ser pesado a ser ingrato.
 

En primer término, quiero recordar a mi compañero de traducción y querido amigo, Luigi Vallebona, ahora en Italia. Por él conocí el libro y juntos decidimos entregar unos meses a la tarea y al deseo de tener la obra en español; convencidos de la necesidad de aportar este relato para la conservación de la memoria y la construcción de la conciencia que sólo los hombres nobles conocen.
 

En segundo término, quiero agradecer a Massimo Carlotto, autor del libro, que ante nuestra primera inquietud se puso a disposición de la idea, alejado de cualquier otro interés que no fuera llegar a la publicación argentina.
 

A mi amiga Graciela Elía que leyó el primer borrador del libro aportando no sólo sugerencias lingüísticas sino también epocales.
 

Un agradecimiento especial para Donatella Cannova, directora del Istituto Italiano di Cultura, que no sólo demostró conocer la historia del país donde llegaba sino que también dio pruebas de la sensibilidad necesaria para enriquecer este proyecto y hacerlo posible con una gran generosidad.
 

A Ramiro Iraola y Sergio Martina de editorial Babel que en medio de la crisis financiera que nos llenaba de ansiedad y paraba todos los proyectos en marcha, se animaron a publicar esta historia solamente a partir de mi poco objetivo relato de la obra.
 

¿Por qué es necesario que Las irregulares esté traducido al español? La respuesta más directa sería porque es un libro que habla de nuestra historia. En ese caso, traducirlo sería reapropiarse de un relato que nos pertenece como nos pertenecen los hechos que definen nuestra historia nacional. Sin embargo, para responder esta pregunta voy a apelar a un texto de los más sugerentes y ricos de la historia de la literatura: la Odisea, de Homero. Ulises, en su deseo de volver a casa, a su amada Ítaca, pasa por muchas experiencias e infortunios. De todos ellos, uno de los más significativos es el de su encuentro con los lotófagos. Ulises ve que quienes comen la flor del loto, olvidan. Y cuando olvidan, mueren. Homero nos enseña que si queremos matar a alguien sólo debemos anular su memoria. La memoria nos dice quiénes somos, nos relata nuestro devenir, nos ubica en la perspectiva del tiempo y del espacio, la memoria nos define porque la memoria nos enseña. Y por esta primera razón Las irregulares debían hablar español, para contar y relatar, para ayudar a entender y conservar nuestra historia. Un texto escrito por un italiano, con la mirada de un extranjero que logró sentir como propia la experiencia argentina. Un libro que por su estructura y su contenido puede contribuir a que nuestros jóvenes, me he permitido pensar en ellos primero que en nadie, conozcan y comiencen a transitar un camino que los haga depositarios de una memoria colectiva comprometida con el ser humano y esa dignidad gratuita que lo vuelve indiscutiblemente valioso. Historia contada por un italiano que se animó a revivir su propia historia mostrando que la esencia totalitaria tiene carácter universal y no entiende de diferencias lingüísticas, geográficas, sociales.
 

Pero también había una motivación ético-política para traducir el libro. En nuestro país los dictadores enseñaron que los seres humanos no sólo podemos estar vivos o muertos sino también desaparecidos. ¿Cómo es que se puede ser un desaparecido, cómo es posible no estar en ninguna parte?
El dictador Jorge Rafael Videla, cuando se le preguntó por los desaparecidos, respondió:
 

“… en tanto esté como tal, es una incógnita el desaparecido. Si el hombre apareciera tendría un tratamiento “x”; si la desaparición se transformara en certeza de su fallecimiento, tendría un tratamiento “z”. Pero mientras sea un desaparecido no puede tener ningún tratamiento especial, es una incógnita, es un desaparecido; no tiene entidad, no está ni muerto ni vivo, está desaparecido”.
 

Personalmente, creo que las Madres y Abuelas emergieron como uno de los sujetos políticos más importantes de la segunda mitad del siglo XX en la Argentina, sino el más importante. Y eso fue posible porque se animaron a salir, porque se atrevieron a ocupar el espacio público, porque osaron enfrentar el poder masculino, retrógrado y autoritario en el riñón mismo del poder: la plaza. La plaza es, de este modo y simbólicamente, el lugar de lo posible; para decirlo en otros términos, la ética y la política constituyen el espacio que define al hombre y su posibilidad utópica de cambio. ¿Y qué fue posible en esa Plaza de Mayo de los setenta? Fue posible invertir una sucesión temporal natural: no era la generación de los padres la que pasaba la posta de la lucha a la generación de sus hijos sino que, por el contrario y tan poética como trágicamente, eran los hijos los que hacían depositarias a sus madres de los deseos, anhelos y búsquedas propias. Estas mujeres que habían perdido sus afectos más viscerales salían a la plaza porque ahí eran visibles. Mientras sus hijos desaparecían, ellas aparecían; mientras sus nietos eran robados y apropiados desde la inmoralidad de un poder perverso, ellas entregaban su palabra y su lucha para recuperarlos en el marco de la justicia, mostrando con su ejemplo que sin memoria no hay identidad pero también que sin política estamos condenados al ostracismo de un individualismo que destruye cualquier vínculo auténticamente humano. Eso que las define por antonomasia es la cultura de una ética que les permitió constituirse en referentes morales de una sociedad atemorizada e individualista. No matando cuando la muerte las tocó, controlando la palabra cargada de ira y llorando en soledad y para adentro lo que afuera hubiera hecho daño, sobreviviendo a la pérdida pero además viviendo ustedes demostraron que no alcanza con tener buenas intenciones, que no es suficiente pagar puntualmente nuestros impuestos para ser buenos ciudadanos sino que otras conductas son necesarias para construir una sociedad que no sea esclava de sus errores más atroces. Ustedes salieron porque son madres y abuelas, y la dictadura no previó eso. No previó que por los afectos que nacen en las tripas no se conocen temores invencibles.
 

Por eso yo, finalmente, les quería agradecer a ustedes, queridas irregulares. Para una generación como la mía que fue demasiado chica en los setenta, demasiado joven en los ochenta y demasiado estúpida en los noventa, para nosotros que vimos crecer el individualismo temeroso al precio de ver caer los sueños colectivos, ustedes se transformaron en un referente. Habitadas por la juventud de sus hijos y nietos pero maceradas por la experiencia y el dolor, nos enseñaron que la vida no tiene precio simplemente porque la vida “vale” vida y sólo se honra con conductas que sean capaces de enaltecerla.
 

 

Queridas irregulares, querida Estela, querida Sonia, queridas todas, estamos seguros de que este imperfecto trabajo de traducción ha sabido captar la esencia de lo que son y de lo que hacen. Para Luigi y para mí fue un gusto hacerlo y es un honor que hayan llegado hasta acá para recibirlo. Gracias.
 

 

non riesco ad aprire l’aggeggio che mi serve per scaricare le foto dal cel

e poi lo scanner non prende

 

vuol dire che l’arco·baleno dovráspettare ancora

 

 

le acerqué la cuña a miriam y ella ni me conocía

 

silvia miraba envidiosa y compasiva

 

y las tres teníamos el mismo dolor

 

el de todos

 

que no sé a qué se refiera ortega y gasset con transida de alma hablando de la mujer

 

pero todas esas legislaciones me aprisionan el seno y no me dejan respirar bien

 

 

 

pero yo no creo que haya tantas diferencias de género

 

me parece percibir que todos cuando nos sentimos mal

 

nos sentimos mal

 

y lo que nos duele, nos duele, y si nuestros umbrales de dolor difieren millas

 

no tiene nada que ver eso con la c(u)alidad del dolor

 

siempre que roce las cotas

dolerá

 

http://www.youtube.com/watch?v=EYhzz4JQ6g4&feature=related

 

 

http://www.youtube.com/watch?v=C1×5Q-9oN4I

amor-003.jpg

 

 

è solo un assaggio di vecchiaia

grazie nonna

imblum.jpg