Gabi Almada dice:

El pez soluble grita el inutil gesto del reloj

Y me lleva a empujones

A que tropiece de nuevo con todo lo que aprendi,

Para reirse de una manera amarga

(Como los conceptos que defendi toda mi vida).

Sigo su silueta serpentina que me hipnotiza,

Sin freno adivino la mueca

Y desprende su camisa un olor a flores,

Solamente se amaron en invierno,

Con suerte se saludaron en octubre,

La causa de su agotamiento fue el exceso de contenido,

El interlocutor austero y la mirada severa.

El pulso renovado de un amanecer en paz.

El eterno presentimiento que todo Puede Ser como lo deseamos.



Un solo comentario

  1. Hollentagebuch:

    ve’vo’… :P

    Lunes, Enero 18, 2010 at 9:13 pm


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